Viernes, 19 de Mayo de 2006 a las 10:33
• El lateral dice que "no hay dinero" que pueda pagar la felicidad que siente Belletti: "En lo primero en que pensé fue en mi hijo"
JOAN DOMÈNECH
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Belletti marcando el ya histórico 2-1 al Arsenal Foto: Jordi Cotrina
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Tenía muy clara cuál fue la imagen que le vino a la cabeza cuando cerró los ojos y se tapó la cara con las manos. "En lo primero en que pensé fue en mi hijo", explicaba aún con los ojos vidriosos Juliano Haus Belletti. Lo primero que sintió, arrodillado en el césped, fue una sensación de plenitud, de una felicidad indescriptible que nunca había sentido jamás sobre un terreno de juego. Nunca antes había decidido la consecución de un título con un gol.
"Siempre quise que mi hijo pueda echar un día la vista atrás y vea lo que ha hecho su padre por el Barcelona", afirmó el defensa. Su hijo lo vio. Todavía no es capaz de entender qué vio, ni de asimilar la trascendencia de lo que vio. Todavía es demasiado joven. Y no puede preguntarlo aún. Alguien se lo contará. Millones de personas podrían hacerlo. Dianluca, el hijo de Belletti, tiene 16 meses y estaba en las gradas de Saint-Denis con los abuelos mientras papá estaba trabajando.
"En este partido ya he hecho algo bueno", siguió contando Belletti, mientras sostenía la Copa de Europa. Pidió a sus compañeros que le dejaran llevar el trofeo del vestuario al autocar; luego ellos le pidieron que lo llevara del autocar hasta el salón donde se celebró la cena y la fiesta de los campeones. Seguramente Dianluca ya se sentiría orgulloso en el futuro de que su padre hubiera jugado en el Barça y de que hubiera conquistado dos Ligas. Y un Mundial con Brasil. Pero ahora tendrá más motivos para admirarle. Los padres de Belletti también se sintieron orgullosos de él.
EMOCIÓN INEXPLICABLE
Pero si al lateral se le había grabado con claridad la primera imagen que le vino a la cabeza al marcar el gol del triunfo sobre el Arsenal, no sucedía lo mismo al tratar de describir qué sintió en ese momento. Ni minutos y horas después. "¿Cómo voy a poder explicar con palabras una emoción? Es imposible". La alegría de Belletti, que el próximo 20 de junio cumplirá 30 años, era inenarrable. "Ganar esta Champions y hacer este gol es lo máximo que puede desear un jugador", añadió.
Nunca había sospechado que podía suceder. Es un defensa, y su labor consiste en evitar goles más que en marcarlos. A pesar de ser un lateral cuya mayor virtud es la de proyectarse en ataque. Tampoco ha anotado muchos. Ninguno en competición oficial en sus dos temporadas con el Barça hasta el miércoles; en las dos que jugó con el Villarreal consiguió siete en los 72 partidos que disputó
UNA SUBIDA AL ATAQUE
Ese disparo que rebotó en el talón derecho de Almunia y se coló en la red era el primer remate que realizaba en toda la Champions. El único. Rijkaard le había pedido que frenara a Ljunberg. Oleguer ya estaba amonestado y cansado. También le pidió que intentara subir al ataque. Vio a Larsson algo apurado, tras evitar que el balón saliera fuera, y presionado por Ashley Cole y se acercó al sueco para ofrecerle una opción de pase. Por ese carril derecho hubo una vía de penetración que Belletti detectó y aprovechó. La recompensa fue inimaginable. Impagable.
"No hay dinero que pueda pagar lo que siento, esto no tiene precio", insistía Belletti, que quería disfrutar de un momento que no cree que pueda volver a vivir el resto de su vida. "Fue un gol muy importante para mí y para el Barcelona, y lo que más me satisface es haber dado esta alegría a tanta gente, con el tiempo que llevaba el club sin ganar una Champions". Dianluca sabrá algún día qué es lo que vio el 17 de mayo del 2006 por la noche.