Martes, 16 de Mayo de 2006 a las 10:08
BARÇA // ENTREVISTA >> VÍCTOR VALDÉS Valdés: "Me entreno con los mejores delanteros del mundo"
MARCOS LÓPEZ
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Víctor Valdés Foto: Jordi Cotrina
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Aquel 20 de mayo de 1992, había un niño en Terrassa lleno de felicidad. Había miles, es cierto, pero ninguno ha llegado hasta donde está él hoy, a punto de subirse al avión, camino de París, para disputar una final de la Champions. Entonces tenía 10 años y se encontraba en el bar de sus padres. Ante la televisión, junto a la familia y amigos, disfrutó del éxito de Wembley. Se fijó en Zubizarreta, pero no mucho. A los niños no les encanta ser porteros, prefieren marcar goles. Para pararlos se pondrán otros. Uno de ellos era Víctor Valdés, el niño que estaba feliz en aquel bar de Terrassa, sin imaginar que un día ocuparía el sitio de Zubi en la tele. Con 24 años, será el portero del Barça mañana contra el Arsenal.
L'Hospitalet, 1982
Portero
Trofeo Zamora en la temporada 2004-2005
--Del bar a Saint-Denis, ¿cómo se vive ese viaje tan espectacular?
--Cuando eres un niño, nunca llegas a pensar que algún día puedes jugar una final de Champions. Jamás. No es que lo veas lejano, no. Es que ni lo piensas. Hasta que no estás aquí, en el Barça, y empiezas a jugar este tipo de competiciones, no te haces a la idea. Entonces, dices: 'Bueno, igual algún día llego'. Pero intuyes que será muy difícil. Afortunadamente, se ha dado esta temporada gracias al trabajo del equipo.
--Una vez ha llegado hasta aquí, ¿qué piensa de la final?
--Creo que es el partido más importante de mi vida. No he jugado nunca un partido así. Me siento muy ilusionado para ver si se puede conseguir algo grande: ganar la final.
--¿Lo prepara de forma especial?
--No, lo intento vivir como cualquier otro partido. Con naturalidad, teniendo en cuenta que nos hemos enfrentado a equipos muy difíciles, como Chelsea o Milan. Y todos esos encuentros los hemos planteado con mucha seguridad, analizando todo lo que puede tener el rival, sus aspectos positivos y los negativos. Por eso, aunque parezca difícil de creer, me lo tomo como un partido más.
--¿Cómo prevé la final?
--El Arsenal es un equipo muy parecido al nuestro. Hace una transición defensa-ataque muy rápida. Sabe aprovechar muy bien las bandas con la llegada de sus laterales, lo que les permite dar otra opción de pase a los interiores que ocupan las bandas. Y a los delanteros les gusta mucho llegar de fuera hacia dentro. O sea, no están estáticos en el área, sino que irrumpen desde atrás. Eso le hace un equipo muy complicado.
--Especialmente Henry, ¿no?
--Todos hablan de Henry, eso es verdad. Pero antes nos hemos enfrentado a delanteros de talla mundial, como Shevchenko y Drogba. Hay algo que la gente olvida. Los porteros de los equipos grandes tenemos una ventaja. Cada día nos entrenamos con los mejores delanteros del mundo, con Samuel, con Ronnie, con Ludo, con Henrik, con Leo... Eso te da un margen de mejora increíble a la hora de enfrentarte a grandes delanteros porque estás acostumbrado.
--¿Pero Henry es distinto?
--Es uno de los mejores delanteros del mundo. Lo ha demostrado y, además, está arropado por un gran equipo. Siempre pienso que un equipo son 11 jugadores y no todo depende de uno solo. Hay que tener en cuenta a Henry, pero también muchas otras cosas del Arsenal.
--¿Cómo se le para?
--Henry es un jugador que resuelve muy rápido. Su gran virtud es esa. Combina esa velocidad con la eficacia y con la gran calidad que atesora. Por eso es capaz de ajustar bien los disparos y de elegir siempre la mejor opción ante el portero. Pero también deberemos estar atentos a otras cosas. El Arsenal es muy fuerte en las jugadas de estrategia. En eso se parece al Chelsea, ya que tiene mucha fortaleza en el juego aéreo. Hay que tener cuidado con esas acciones.
--¿Siente que en el equipo hay la misma euforia que en el entorno?
--¿Euforia? No puede haberla por nuestra parte. No somos jugadores que tengamos grandes títulos a nuestras espaldas. Solo dos o tres pueden presumir de haber ganado grandes copas. Los demás, no. Para muchos, es la primera final importantísima en nuestra carrera y tenemos que mentalizarnos a tope para ganarla. Daríamos la vida por ello.
--En caso de derrotar mañana al Arsenal, entrarían en la historia del club. Y para alguien salido de la casa resulta algo extraordinario.
--Claro, me encantaría poder llegar a ser algún día un espejo para la cantera. Como lo fueron en su día gente como Guardiola, Ferrer y aquellos que estaban en el dream team. Hasta que no estás en el primer equipo no te das cuenta de la importancia de un título de este tipo. Cuando llegas es cuando valoras, por ejemplo, el trabajo que pudo hacer Zubizarreta.
--¿Por qué lo dice?
--El mérito de aquella final se le dio a Koeman. Él fue el héroe por marcar aquel golazo de falta que nos dio la Copa de Europa. Pero también quiero remarcar otras cosas, como el gran trabajo de Andoni en Wembley. Todos hablan de la falta, aunque habría que valorar también lo que hizo Andoni, no solo en esa final sino en otros partidos. Sé que él estará mañana en París y me encantaría que pudiésemos compartir el haber logrado la segunda Copa de Europa para el Barça. La figura de Zubizarreta se ha ido haciendo más grande a medida que yo llevo más tiempo aquí. De pequeño quizá no era consciente de lo grande que era. Al ser una persona tan sobria, que no recurría a la espectacularidad, los niños no se fijaban en él. Ahora, cuando estás en el primer equipo, te empiezas a dar cuenta de lo grande que fue Zubizarreta y de lo difícil que es conseguir lo que él consiguió. Así que solo tengo palabras de elogio hacia él.