Williams dirige al mejor Barça de la temporada ante el Madrid El Barça da primero en el Palau (72-58)
LUIS MENDIOLA
Foto: Jordi Cotrina
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Por primera vez, las 8.000 personas que acudieron al Palau corearon el nombre de Shammond Williams, el base azulgrana, y lo elevaron a nivel de estrella. Por primera vez en mucho tiempo, el Palau vibró en la Euroliga con su equipo. Por primera vez esta temporada, el Barça hizo el encuentro que todos sus aficionados soñaban. Y lo hizo, en el momento oportuno y frente al mejor rival posible, el Real Madrid, al que los barcelonistas pasaron por encima (72-58) en el primer pulso de la eliminatoria de cuartos de final.
Con su triunfo, el Barça tomó ventaja en la carrera de fondo hacia la final four de Praga, al mejor de tres victorias. Pero es sólo un pequeño paso, porque la batalla con el Madrid se reanudará mañana en la pista madridista, en Vistalegre, y todo lo que sucedió ayer ya no importará.
Lo que ayer ocurrió en el Palau sólo hace que engrandecer un play-off europeo como éste. Tuvo entrega. Tuvo pasión. Nervios, muchos nervios, dosis suficientes de tensión en la cancha para levantar chispas. Y, como toda representación que se precie, tuvo un héroe: Shammond Williams, que dirigió al mejor Barça de la temporada y, además, con sus triples (5 de 9) le dio al equipo el aire que necesitaba. No sólo fue Williams, claro, porque Kakiuzis y Fucka estuvieron inmensos y en general, a nivel colectivo el Barça hizo un esfuerzo tan brutal, que ni siquiera echó de menos el mal partido de Navarro--que ha forzado su recuperación física, pero aún no está al 100%--lo cual tiene aún más mérito.
DINAMITAR EL PARTIDO El Barça hizo lo que sabe hacer mejor frente al Madrid: anotar triples. Ayer consiguió 10 de 22, lo que es una eficacia arrolladora. Y, además, defendió con una intensidad que no había mostrado hasta ahora (sólo concedió cuatro triples), mordiendo por cada balón, cerrando los espacios a los madridistas cada vez que miraban el aro. E intimidando en la zona como pocas veces lo habían hecho (nueve tapones a los jugadores blancos).
Pero fue Williams, que hoy comple 31 años, quien empezó a escribir el desenlace, al dinamitar el segundo cuarto con una aparición arrolladora. Ivanovic lo había reservado en el banquillo, después de empezar el partido como titular. Y la medida no le había ido mal al equipo, que logró asentarse en la cancha con Cota como director, hasta el punto de que el Barça recuperó el control del marcador (25-22).
Pero cuando Williams volvió a la cancha, lo hizo con ese carácter explosivo que le caracteriza y encadenó tres triples consecutivos que dejaron tocados a los madridistas (del 25-22 al 34-24). El talento individual del base estadounidense cambió la dinámica de un partido que los dos equipos había estudiado hasta el último detalle y no querían que se les escapara, atando en corto a las figuras.
PARCIAL DECISIVO
El Barça lo había conseguido con Rakocevic y Bullock. Y los madridistas, con Navarro. No así con Williams, que fue quien lideró la carga en un segundo cuarto perfecto de los barcelonistas, sobre todo a nivel defensivo, permitiendo sólo cuatro canastas de los madridistas. La consecuencia fue que el Barça marcó un parcial de 17-8, que le permitió abrir brecha y que ya condicionó el resto del encuentro.
A partir de ahí, el Madrid tuvo que actuar con el paso cambiado. A la contra. Demasiado incómodas sus figuras para intentar una reacción que sólo apuntó tímidamente (50-42, m. 32) pero que fue incapaz de concretar. El Barça llegó hasta los 20 puntos de ventaja (64-44). Pero lo que es mejor, se encontró a sí mismo. Y eso vale más que cualquier ventaja.
72 - Winterthur Barcelona (17+17+16+22): Williams (23), Navarro (-), De la Fuente (2), Fucka (7), Marconato (4) -equipo inicial-, Basile (10), Cota (2), Kakiouzis (19), Thornton (5), Trias (-) y Grimau (-). 58 - Real Madrid (18+8+14+18): Sonko (5), Scales (9), Bullock (19), Reyes (9), Hamilton (4) -equipo inicial-, Rakocevic (8), Gelebale (4), Hervelle (-) y Hernández-Sonseca (-). Árbitros: Voreadis (GRE), Lamonica (ITA) y Dozai (CRO). Sin eliminados. Incidencias: Primer partido de la serie de cuartos de final de la Euroliga, disputado en el Palau Blaugrana ante 7.397 aficionados.