el entorno . com  -  Noticiario del Barça
  5 de Julio de 2009     Edición de las 9:09 h.  


 
Fútbol

Ver noticias de messi
Martes, 4 de Abril de 2006 a las 9:43
• Los médicos del Barça no permiten todavía la reaparición del delantero argentino, que pretendía jugar mañana contra el Benfica
Mimos para Messi


MARCOS LÓPEZ
 Foto: Jordi Cotrina

PUBLICIDAD
En tres líneas de escueto comunicado médico, hecho público ayer por el Barcelona, no queda reflejada la ansiedad de un joven a quien le devora la impaciencia. Cansado de ver pasar los partidos desde la grada, mientras maldice la lesión muscular que sufrió ante el Chelsea, Lionel Messi parece un león enjaulado. Mirándole a la cara, nadie lo diría. El delantero mantiene la misma actitud inexpresiva que le caracteriza, ni siquiera se detecta un esbozo de sonrisa. Ya no reía cuando todo iba bien, no lo hará ahora que sabe que tampoco jugará mañana contra el Benfica.
Messi se siente bien. Cree que ya está bien, aunque no hace ni un mes que sufrió una rotura de cinco centímetros en el bíceps de la pierna derecha. Pero en esas tres líneas no se leen las palabras más deseadas por todo jugador. "Tiene el alta médica". En esas tres líneas sólo se indica: "Ha participado parcialmente en el entrenamiento del grupo, como una fase más de su recuperación". O sea, trasladado al lenguaje del futbolista, Messi jugó un rondo con sus compañeros en La Masia. Se le veía, de nuevo, feliz y más tranquilo. Pero cuando empezó la hora de la verdad --un partidillo intenso--, él se apartó. Muy a su pesar, no le dejaron entrar.

Evitar recaídas
Los demás jugaban, Messi disparaba a puerta. A 48 horas del partido más importante de la temporada, con Europa en juego, los demás se sentían importantes, Messi, también. Pero menos, claro. Si le hubieran dejado, Roberto Carlos habría tenido una noche menos tranquila el pasado sábado. Y eso que el lateral brasileño la tuvo tumultuosa con el dudoso penalti a Van Bommel y la autoexpulsión que forzó al verse perdido en la inmensidad del Camp Nou. "Quiero jugar contra el Madrid", dijo Messi a los médicos del Barça. Los médicos le escucharon, pero no le hicieron caso. Rijkaard, tampoco. Nadie quiere que el músculo del joven vuelva a romperse, porque se trata de una zona muy delicada.
"Quiero jugar contra el Benfica", volvió a repetir el joven, de 18 años, harto de perderse partidos y noches grandes. Ya ha dejado de jugar seis encuentros. Y Europa entera no ha olvidado la exhibición que dio en Stamford Bridge cuando enloqueció al Chelsea, desarboló a Del Horno y apagó el mito del Mourinho invencible. Él no lo puede olvidar. Lo tiene fácil. Cada vez que se mira la rodilla izquierda descubre la prueba. Ayer aún se apreciaba la marca de los tacos del defensa vasco por encima de la rotula. La prueba de que Messi nunca se ha dedicado al teatro. No le gusta hacer comedia. "Si por mí fuera, jugaría mañana mismo. Lo pondría seguro. Pero no hay que forzarle. Hay que tener cuidado con él", advirtió ayer Deco en tono paternal hacia el joven que tutela.
A Messi se le iban los ojos hacia el partidillo que desarrollaban sus compañeros. Mientras el argentino sometía a un bombardeo a Juan Carlos Unzué, el entrenador de porteros, Xavi tomaba asiento sobre una pelota. Ambos se morían de ganas por unirse al grupo, desoyendo cualquier voz médica. Messi lo hará a finales de esta semana, lo que tampoco garantiza que reaparezca el domingo en Santander. Xavi, en cambio, debe esperar 15 días. "Es una locura que vuelva ya", susurran los médicos sobre el argentino. Bendita locura, piensa él. Aunque lo miman tanto porque Messi vale una fortuna.



 

elentorno.com. © Copyright 2000-09, Todos los derechos reservados
Todas las marcas y logotipos son propiedad de sus respectivos dueños.