• La efectividad goleadora de Etoo ha disminuido después de regresar de la Copa de África La ansiedad del 'nueve'
MARIO RUIZ
GRÁFICO: JOAN VILÀ Foto: Jordi Cotrina
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¿Qué le pasa a Etoo? ¿Por qué se ha vuelto tan individualista desde su regreso de la Copa de África? ¿Por qué ha descendido su eficacia goleadora desde que regresó de Egipto? Etoo está pagando el esfuerzo físico de una exigente temporada en la que, además, se ha convertido en el protagonista directo de una serie de acontecimientos que, lógicamente, han terminado por descentrarle tras firmar un extraordinario inicio en el que anotó 21 goles en 23 partidos.
La eliminación de la Copa de África, tras fallar ante Costa de Marfil el penalti decisivo en la tanda de cuartos de final, fue un duro golpe de asimilar. Etoo también acusó la presión a la que le sometió el delantero del Valencia David Villa cuando recortó a tres goles la diferencia en la lucha por el Pichichi entre la jornada 20 y la 25 (18 goles de Etoo por 15 de Villa). Un trofeo que se le escapó de forma injusta al camerunés la pasada temporada y que ahora, que ya ha recuperado los seis goles de ventaja (22 a 16), no quiere perder.
Los insultos de Zaragoza
A Etoo se le vio cansado tras la Copa de África. El goleador pagó también el ajetreo de los viajes a Nigeria, para recoger el Balón de Oro africano, y a Turquía, para recibir el premio al mejor jugador del año que otorga el diario Zaman Daily. Luego, el 25 de febrero, llegó el partido de La Romareda, marcado por los insultos racistas de los que fue objeto por parte de un sector de la afición del Zaragoza y su posterior amago de abandonar el campo. Un incidente que abrió un profundo debate a nivel deportivo, político y social en el que Etoo, aunque intentó evitarlo, fue protagonista directo por lo que se le hizo muy difícil aislarse de la presión a la que fue sometido.
Y, como es lógico, esa ansiedad la acusó en el campo. No sólo era imposible abstraerse de ella sino que la presión se vio multiplicada por los elogios que recibía Larsson al anotar 9 goles en 30 remates, en los últimos 11 partidos, y marcar un estratosférico 30% de efectividad mientras Etoo, en ese mismo periodo, se quedaba en un 12%. A favor del camerunés hay que decir que un delantero centro firma un buen año cuando se mueve en un porcentaje de efectividad alrededor del 18% y él está, en estos momentos, en un 20%.
El problema, como reconoció el propio Rijkaard, es que el gran rendimiento de los primeros meses era imposible de mantener por los altibajos propios de la temporada. A Etoo, además, también le perjudicó verse involucrado en un nuevo debate cuando se publicó una posible oferta del Chelsea. Pero el camerunés volverá. La lucha por ganar el Pichichi y la Bota de Oro, en la que el italiano Luca Toni (Fiorentina), con 25 goles, es su gran rival, le obsesiona, pero suyos han sido los goles decisivos contra el Chelsea, Deportivo y Getafe. Y los rivales le temen. "Seguro que me quiere amargar la vida. Ronaldinho y él están fenomenales. Cuando cogen el balón siempre hacen daño", dijo ayer Casillas.