• Albertini reúne en su despedida al 'dream team' de Cruyff y al equipo de Rijkaard ante el Milan (21.15 h, TV-3) Homenaje a Albertini. Dos Barças en uno
MARCOS LÓPEZ
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Demetrio Albertini, Deme para los amigos, iba ayer repartiendo abrazos en la terminal de Malpensa. Casi a pie de avión, el exjugador de Milan y Barça, que se despide hoy del fútbol en San Siro, se abrazaba con Ronaldinho, tocado con un gorro de rasta azulgrana, con Rijkaard, con Valdés, con Puyol, con todos los que fueron sus compañeros durante apenas seis meses. "Es una noche muy guapa. No es ningún ensayo de la semifinal, venimos a despedir a nuestro amigo Deme", decía Ronaldinho.
Un poco más allá, ajeno a esa escena, Salinas bromeaba con Eusebio, Amor y Sergi, entre otros antiguos miembros del dream team. "Ves, nos dejaron a Michael y a mí fuera de la final de Atenas. Tenían que haber dejado fuera a Hristo. Entonces, Michael habría jugado y yo habría entrado en la segunda mitad", decía un jocoso Salinas sobre aquel doloroso 4-0 de 1994.
Ocho Balones de Oro
Presumía de que no había perdido ninguna final europea hasta entonces. Ni Michael --se refería, claro, a Laudrup-- ni él estuvieron cuando se certificó la defunción del dream team. Hace ya casi 12 años de aquella tragedia griega. Hoy, reunidos en torno a la figura de Albertini, dos Barças se fusionarán en uno. El equipo que creó la semilla del actual jugará (21.15., TV-3) un partido insólito.
Insólito porque el partido lo empezará el viejo Barça, la obra que construyó Cruyff a inicios de los 90, y lo acabará el actual Barça, el que está instaurando el dominio en el principio del nuevo siglo. Insólita y emocionante noche --con ocho Balones de Oro, Van Basten y Gullit entre ellos-- porque implica un nostálgico viaje al pasado.
Hay equipo decidido. Txiki Begiristain ejerce de seleccionador, ayudado por otra leyenda del barcelonismo, Josep María Fuste. En el banquillo estará Dios, el que lo veía todo, el que nunca se equivocaba. Porque Johan Cruyff sigue siendo Dios para los jugadores. Si no hay cambios, el Barça jugará con Zubizarreta en la portería, con Goikoetxea y Sergi como laterales (Ferrer no ha podido venir) escoltando a Nadal y Alexanko como centrales. En el centro del campo, Rijkaard --sí, jugará con la camiseta del Barça por vez primera--, Eusebio y Amor y en el ataque Laudrup --se le espera hoy--, Salinas y Stoichkov. Después, saldrán las actuales estrellas del Barça, pero poco a poco. "A los 10 minutos entrará Ronaldinho y yo me pondré por detrás suyo", decía Stoichkov.
El viaje, en el que también estaban el exdirectivo azulgrana Alejandro Echevarría y Gerard fue una sucesión de batallitas. Koeman, que tiene partido de Copa con el Benfica, Bakero, Romário y Guardiola se han perdido una cita muy especial. Deme ha reunido a dos Barças en uno.