el entorno . com  -  Noticiario del Barça
  7 de Enero de 2009     Edición de las 16:29 h.  


 
Fútbol

Ver noticias de luis_garcia
Domingo, 13 de Noviembre de 2005 a las 10:53
• Formó un gran tándem con Xavi, otro catalán que triunfó en Madrid
Qué noche la de Luis García


MARIO RUIZ

PUBLICIDAD
En tiempos de crisis, de agitación política en Madrid por la negociación del Estatut, aparecieron ayer dos catalanes, amigos de toda la vida, para salvar, aunque fuera con una cierta dosis de suspense, el prestigio de un fútbol español que, si no ocurre una debacle de dimensiones galácticas en Bratislava, estará en el Mundial de Alemania. Xavi y Luis García, dos catalanes de sangre azulgrana, rompieron la defensa eslovaca y lograron lo que parecía imposible antes de iniciarse el partido de ida de la repesca: el aplauso enloquecido del sector de la grada sur, que ayer desplegó tres pancartas que parecían sacadas de la manifestación que horas antes se celebró en Madrid contra la Ley Orgánica de Educación.
El Cataluña is Spain que se podía leer junto al mensaje de Una bandera, una nación y Unidad indivisible desapareció del mapa, bien guardado debajo de alguno de los asientos del Calderón, cuando Xavi, que ayer estrenaba sus nuevas botas Adidas Predator, y Luis García fabricaron los dos primeros goles. Y es que ayer se les necesitaba más que nunca y no era cuestión de recordarles ni su origen catalán ni de promover un boicot contra ellos. Todo lo contrario.
La famosa pancarta ni siquiera volvió a aparecer cuando Luis García, en un error infantil producto del exceso de confianza que le dieron los dos goles que anotó en la primera parte, cometió el falló que permitió a Eslovaquia marcar el 2-1. Era el tanto que demostraba que a España le cuesta desprenderse de su aureola de pupas. Y, la verdad, hubiera sido injusto que a Luis García, el nuevo Beatle de Liverpool, se le recordara ayer más por el fallo que por sus goles. Por eso arregló su error provocando el penalti que Fernando Torres convirtió en el 3-1 y anotando, con un taconazo mágico, el 4-1.
Tres goles que le sirvieron para cerrar la boca de todos aquellos que, minutos antes del partido, todavía discutían si el bético Joaquín, horrible durante toda la fase de clasificación, tenía que ser el extremo derecho titular de la selección. En 65 minutos, Luis García ya había marcado tres goles. Dos más que Joaquín en los siete partidos que ha disputado en la era Aragonés.
Y en el fútbol, sobre todo cuando estaba en juego el prestigio de una generación, siempre deben jugar aquellos que están más en forma. Y Luis García lo está. Y, encima, es campeón de Europa. Si ayudó al Liverpool a remontar un 3-0 adverso en la final de la Copa de Europa ante el Milan, cómo iba a hundirse ayer por un error.

La confianza de Aragonés
Luis García le dio la razón a Luis Aragonés. El Sabio de Hortaleza se dio cuenta, durante el entrenamiento del jueves, de que España ganaba más peligrosidad con el jugador del Liverpool en la derecha. Sentó a Xabi Alonso en el banquillo y aprovechó las diagonales del catalán. La apuesta le salió bien para satisfacción de los directivos de la cadena de ropa H&M que desde hace unos meses eligieron a Luis García como su imagen masculina. Sus tres goles venderán mucho.
"Luis me dio confianza y todo me ha salido bien. Podemos ir a Bratislava tranquilos", explicó Luis García tras quedarse el balón y enviar un cariñoso saludo al palco en el que se encontraba el rey Juan Carlos y el príncipe Felipe. Sus goles meten a España en el Mundial. Ayer nadie se acordó del gol del yugoslavo Katalinski. Y es la debacle de 1974 queda muy lejos.



 

elentorno.com. © Copyright 2000-09, Todos los derechos reservados
Todas las marcas y logotipos son propiedad de sus respectivos dueños.