Viernes, 21 de Octubre de 2005 a las 0:54
• El directivo dimite horas después de que Laporta le defendiera y pidiera disculpas por haber negado su militancia franquista Echevarria dimite
JOAN DOMÈNECH
|
|
 |
JOAN LAPORTA DIALOGA CON SUS DIRECTIVOS JOAN BOIX Y ALEJANDRO ECHEVARRIA EN EL ESTADIO OLIMPICO DE ATENAS Foto: Jordi Cotrina
|
|
|
|
PUBLICIDAD
Alejandro Echevarría no quiso alargar por más tiempo la presión que sufría el Barça y, en particular, Joan Laporta, y presentó anoche la dimisión, después de que por la mañana el presidente hubiera ratificado su continuidad en la junta. En la segunda oportunidad que presentaba voluntariamente la renuncia --el pasado viernes ofreció su cabeza--, Laporta se la aceptó. "Ha sido un acto de dignidad y de compañerismo que le honra", explicó anoche el máximo responsable del Barça.
La dimisión de Echevarría se produjo por la noche, mientras Laporta estaba cenando y preparaba su intervención en el programa La nit al dia, de TV-3, según explicó. Lo hizo por teléfono, desde el Casino de Tarragona. El presidente azulgrana seguía pensando que no había suficientes motivos para que el directivo, el sexto que deja el cargo desde las elecciones del 2003, abandonara el club. Echevarría era el máximo responsable de seguridad y dirigía la oficina de atención al jugador. "La situación personal que vive es insostenible y creo que es lo mejor para todos", dijo Laporta.
PUNTOS DE COINCIDENCIA
El máximo responsable del club azulgrana ejerció de abogado defensor de su cuñado por la mañana y por la noche. Valoraba sus virtudes, por encima de su ideología. Hace 10 días, el exdirectivo Luis de Val presentó documentos que confirmaban la pertenencia de Echevarría a la Fundación Francisco Franco. "Tengo más puntos de coincidencia con mi cuñado que de divergencia", aseguró. "Su presencia no dañó el proyecto de catalanidad, el club es tolerante", comentó, antes de destacar el "comportamiento democrático" de su cuñado, el sentido común y su capacidad de trabajo.
Las explicaciones nocturnas de Laporta incidieron en los mismos ejes en los que se desarrolló su comparecencia del mediodía en el Camp Nou. Seguía lamentándose del error de no haber sido preciso en la asamblea del 2004, cuando dijo que Echevarría "no ha estado, está ni estará" en la fundación que promueve y difunde el ideario del dictador franquista. En realidad, Echevarría estuvo presuntamente hasta el 2003, pero él, Laporta, lo ignoraba, admitió ayer. "Él nos dijo una verdad a medias. Me equivoqué, pero no tuve la sensación de mentir", afirmó Laporta, en la única recriminación que formuló al hermano de su mujer.
DESPRECIO A LOS PAPELES
De Val aportó pruebas, el pasado día 10, de que Echevarría se había adscrito a la entidad en 1996 con una firma ante notario y que aún no se había dado de baja. Laporta despreció los documentos. "No necesito papeles. Creo a Alejandro con independencia de los papeles del ministerio o de lo que sea", replicó el dirigente. "Dice que dejó la fundación en el 2003. Le creo, le disculpo y no quiero que dimita", subrayó.
El presidente del Barça también admitió que él y todos los miembros de la junta conocían "la forma de pensar" de su cuñado antes de que entrara en el club. Aceptarle fue una demostración de que "la entidad es tolerante e integradora", con independencia de sus ideas, según proclamó. Echevarría merece un lugar en la directiva por su valía, demostrada desde que se incorporó para dirigir la seguridad de Laporta y el club --"en un momento delicado, por las corruptelas que había y las amenazas a mí y a mi familia"-- y la oficina del jugador.
"Se ha jugado el cuello por el Barça", afirmó, antes de asegurar que defendería igual a cualquier miembro de la junta y de exponer sus virtudes: "Tiene una gran capacidad de sacrificio, es eficiente, trabajador, leal y no hace la pelota". Desde anoche, no será directivo.