Lunes, 10 de Octubre de 2005 a las 9:55
Otro final amargo para Dusko Ivanovic
J.C. Sorribes
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Que la historia se repite no es, en ocasiones, una frase hecha. Y ayer en Badalona hubo motivos para pensarlo. Seguro que no lo hizo el protagonista, Dusko Ivanovic, más preocupado de ensamblar a un equipo por coser que de esas cuestiones anecdóticas. Pero ayer el nuevo técnico del Barça volvió a sufrir un episodio similar al que cerró, en la pasada final de Liga ante el Madrid, su exitosa trayectoria en el Tau Vitoria.
Un triple de Herreros permitió al Madrid remontar ocho puntos al equipo vasco en los últimos 40 segundos del play-off que hizo campeón de Liga al equipo blanco. Ayer, dos triples de Mumbrú le sirvieron a la Penya para anular una renta de seis puntos del Barça y forzar la prórroga. También en el tiempo extra la Penya resolvió al final cuando parecía tenerlo todo perdido. Y eso que en su banquillo está Aíto García Reneses, un técnico veterano del que se ha cuestionado más de una vez su capacidad para manejar situaciones límites.
La adaptación de Williams
Seguro que Ivanovic ni cayó en la cuenta porque su única preocupación es poner a punto una máquina que aún no carbura como se esperaba a una semana del inicio de la Liga. El diagnóstico no es complicado. Primero, el juego interior no es contundente, lo que ya se preveía como un déficit del equipo. Fucka, por ejemplo, jugó ayer menos de cuatro minutos como titular y ya no volvió a aparecer por la pista. No le gustó al técnico su dejadez en defensa y su despiste en ataque.
El otro tema inquietante se llama Shammond Williams. El base, por ahora, parece más capaz de anotar que de dirigir con fluidez. Ivanovic fue ayer mucho más cauto en sus declaraciones que el jueves, tras el partido ante el Ricoh Manresa, cuando afirmó que le falta un director de juego. Williams parece abrumado por las órdenes que recibe de un entrenador muy intervencionista.