Sabado, 6 de Agosto de 2005 a las 23:54
• Dos goles de falta de Ronaldinho y uno de Etoo firman la victoria del Barça ante el Cádiz Mágico Ronaldinho y el Barça gana el Carranza (1-3)
JOAN DOMÈNECH
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Los jugadores del Barça exhiben el espectacular trofeo conquistado ayer en estadio Ramón de Carranza Foto: Jordi Cotrina
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El Barça está preparado para la Supercopa. Se presentará el sábado ante el Betis con una inmaculada estadística de pretemporada (cuatro victorias y dos empates), con el juego que le convirtió el año pasado en campeón de Liga y una indisimulable confianza en sí mismo para disputar el primer asalto del título que inaugura la temporada oficial. Anoche se deshizo del Cádiz (1-3) remontando un marcador adverso con un Ronaldinho genial y conquistó por tercera vez el torneo Carranza, que no ganaba desde 1962.
Para levantar esa pesada y aparatosa copa, tal vez la de mayor volumen que se conoce en el fútbol, el Barça tuvo que darlo todo y recurrir a sus estrellas. Etoo igualó el tanto de Oli y Ronaldinho, con sendas faltas magistrales, sentenció la victoria. El mejor premio radicó en la ovación que se llevó el once azulgrana tras el segundo tanto del brasileño y al recibir el trofeo. La hinchada del Cádiz no perdió la alegría tras la derrota. Fieles a la tradición, los espectadores acudieron luego a la multitudinaria barbacoa popular que se celebra en la playa tras el torneo, que ayer cumplía su 51° edición.
DUDAS CON RONALDINHO
Cuando en el descanso del partido salieron a calentar Puyol, Márquez, Edmilson, Larsson y Ronaldinho, se comprobó que Rijkaard estaba disgustado con el rendimiento del Barça de la primera mitad, y pretendía llevarse el trofeo, meditando su idea inicial de tomarse el encuentro como un amistoso más. El brasileño parecía descartado hasta un par de horas antes del partido. Se quejaba de molestias musculares en el bíceps de la pierna derecha, y ayer fue sometido a una ecografía y a tratamiento. Parecía desaconsejable su alineación para evitar riesgos de una lesión mayor, pero el técnico recurrió a él para levantar el marcador. Y Ronaldinho, feliz por estar lejos de los médicos, metió dos golazos de falta.
El Barça había empeorado respecto al partido que jugó frente al Sevilla, especialmente desde el prisma defensivo. La composición de la última línea que dibujó Rijkaard era experimental y se notó. Rodri y Oleguer echaron de menos el tapón del mediocentro defensivo, y Belletti, desplazado como lateral izquierdo, no dio profundidad. Pero la responsabilidad de los desajustes no cabía achacarla sólo a la zaga, aunque el gol de Oli llegó con un clamoroso error de marcaje que ya se había producido antes cuando Paz remató solo en el área de Jorquera.
MOVILIDAD Y DESORDEN
Uno de los problemas estuvo en el deficiente repliegue del equipo tras cada acción de ataque. Los jugadores trataron de combatir el cerrojo del Cádiz con mucha movilidad e intercambio de posiciones, pero cuando se perdía el balón nadie estaba en su sitio ni en su ubicación inicial. Los andaluces montaron un contrataque que quedó en nada después de un córner del Barça. Van Bommel, que fue el principal rematador del primer tiempo, perdió demasiados balones y Deco abusó de acciones individuales al no encontrar a ningún compañero con quien combinar porque Etoo no estaba en el área y Pitu tendía a irse hacia el centro.
El Barça, con un perfil más parecido al once tipo que se verá durante la competición, mejoró en orden con los cambios. Era lo esperado, lo que pretendía Rijkaard. Belletti volvió al lateral derecho y Xavi se situó de interior para construir, protegido por la presencia de Márquez cubriéndole la espalda. Colocado en su parcela preferida, tuvo una mejor perspectiva para otear huecos. Tardó poco en cazar una diagonal de Etoo y le envió el balón. El camerunés, lanzado, fusiló a Armando.
MÁRQUEZ, BAJA EL SÁBADO
Ese tanto evitó que el Barça cayera en las urgencias y acomplejó al Cádiz, que ya no salió tan alegremente de la cueva en la que se refugiaba para proteger el gol de Oli. Ni recuperaba el balón ni tenía oportunidad de traspasar la línea divisoria porque allí estaba instalado Márquez, para abortar las intentonas amarillas. El mexicano será una notable baja para la ida de la Supercopa. Convocado por su selección para un partido oficial el 17 de agosto, debe viajar cinco días antes a su país. Gio, en principio, podrá recuperarse de las molestias en el gemelo derecho que le han impedido participar en el torneo.1. Cádiz: Armando, Varela, Raúl López, De Quintana, Paz, Suárez, Fleurquin, Enrique, Jonathan Sesma, Estoyanov y Oli. Tambuién jugaron: Mario Silva, De la Cuesta, Berizzo, Manolo Pérez, Bezares, Miguel, Iván Ania y Acuña.
3. Barcelona: Jorquera, Damiá, Rodri, Oleguer, Belletti, Messi, Van Bommel, Xavi, Deco, Pitu y Eto'o. También jugaron: Gabri, Puyol, Larsson, Márquez, Ronaldinho y Edmilson.
Goles: 1-0, m.40: Oli; 1-1, m.57: Eto'o; 1-2, m.77: Ronaldinho; 1-3, m.89: Ronaldinho.
Arbitro: Mejuto González, del comité asturiano.
Incidencias: Final de la 51a. edición del Trofeo Ramón de Carranza disputada ante unos 16.000 espectadores.