• El Barça homenajea hoy al corazón del 'dream team' en un partido que enfrenta a los campeones de los 90 y el equipo de Xesco Espar La fiesta de Masip
MARIO RUIZ
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Masip y Svensson fueron los únicos integrantes del dream team que se vistieron en la misma taquilla de siempre. Garralda no puede decir lo mismo. Mateo dejó la ropa en el suelo y salió corriendo a la pista después de que su vuelo llegara con una hora de retraso de Madrid. "El piloto, encima, tuvo la gracia de decir que llegábamos con cinco minutos de adelanto sobre el tiempo previsto", dijo Mateo. Todos le aplaudieron convirtiéndolo en el centro del cachondeo. Siguen igual. Ni siquiera han cambiado con el paso de los años. Era una norma del equipo campeón de Europa entre 1996 y el 2000 y ayer no iba a ser menos. Mateo se salvó, eso sí, de pagar una multa. Cinco años atrás su retraso le hubiera costado una cena. Pero ayer ni siquiera estaba Valero Rivera, ausente por motivos profesionales, dirigiendo el entrenamiento. Svensson, O'Callaghan, Xepkin, Dedu, Garralda, Olalla, Cavar, Jordi Fernández, Guijosa, Quino Soler y Ortega disfrutaron como niños en el entrenamiento previo al partido de esta tarde contra el Barça en el que se homenajeará a Masip (16.30 h, El 33). Hoy llegarán Schwarzer y Lozano. "Es bonito volver a juntarnos sabiendo que hemos sido el mejor equipo de la historia. Somos un grupo en el que reina una gran amistad", afirmó Garralda.
La duda de Urdangarín Sólo la presencia de Iñaki Urdangarín es una incógnita. El duque de Palma está pendiente de su mujer, la infanta Cristina, que hoy puede dar a luz el cuarto de sus hijos. En el Barça Cifec estarán todos menos el portero Peric, operado de menisco, Iker Romero, lesionado, y Dominikovic, que se casa esta tarde. Hoy volverán a jugar juntos tras muchos años. Están un poco más viejos, es cierto, pero sólo Guijosa, que entrena al Alcobendas, y Olalla, que ejerce de abogado y de representante de jugadores, están retirados al igual que Masip. El resto ha jugado todo el año. "Después de ver cómo hemos entrenado, saldremos a por la victoria, seguro", aseguraba ayer un ilusionado Masip ante el emotivo homenaje que recibirá de parte de la afición.
Causa solidaria Su camiseta, con el número cinco, la que llevó durante toda su carrera, será retirada y se colocará junto a las de Urdangarín, Óscar Grau y Sagalés en lo alto del Palau. Será una forma de recompensar esos 53 títulos que ganó en los 14 años que estuvo en el Barça. El homenaje tiene, además, una causa solidaria. La recaudación del partido, para el que todavía quedan entradas, se destinará íntegramente al proyecto de cirugía fetal que impulsa el Hospital Maternoinfantil del Vall d'Hebrón.