Jueves, 2 de Junio de 2005 a las 16:29
Carta abierta de Sandro Rosell a los blaugrana
Sandro Rosell
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Sandro Rosell Foto: Jordi Cotrina
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A TODOS LOS SOCIOS Y SEGUIDORES DEL FC BARCELONAApreciados barcelonistas,
Me dirijo a toda la gente azulgrana para anunciaros que hoy he comunicado al presidente mi dimisión como miembro de la junta directiva del Fútbol Club Barcelona de la que era vicepresidente responsable del área deportiva.
Hasta hoy no he querido materializar esta decisión por dos razones. La primera, porque durante la temporada cualquier factor de inestabilidad habría podido perjudicar el rendimiento deportivo de nuestros jugadores. Ahora, en cambio, han finalizado prácticamente todas las competiciones, hemos ganado la Liga y aquel riesgo ya no existe. La segunda, porque hasta el 1 de junio no se ha producido la renovación de la práctica totalidad del equipo responsable del fútbol-base, que tan buenos resultados ha obtenido este año. Por el bien del Club, he querido velar y asegurar, antes de dimitir, su continuidad de cara a la próxima temporada.
A pesar de todo, el hecho de esperar para presentar mi dimisión ha tenido un coste. Ciertamente, parece imposible dejar una responsabilidad como la mía y sin que suponga un revuelo en la entidad más mediática del país. A pesar de que siempre he pensado en el Club antes que en mi propio beneficio, pido disculpas en el caso de que haya ocasionado algún perjuicio. Me voy y no quiero hacer daños a nadie. Soy un socio fiel al Club y una persona responsable de sus actos, pero amigos culers, hay problemas que no tienen fácil solución.
Hace meses que vivo una situación muy incómoda, derivada de un hecho que me entristece. El proyecto que aquel grupo de jóvenes ilusionados explicaron durante la campaña electoral se ha ido desvirtuando a lo largo de la gestión de estos dos años. O yo no entendía la intención con la que Joan Laporta accedió a la presidencia o, por la razón que sea, las cosas han ido cambiando para desembocar en una gestión sin independencia, transparencia ni democracia en el seno de la directiva. Me voy por estas razones. Son razones de peso. Como también es por una razón de peso que no dé más detalles en público de nuestras diferencias. De hecho, estas diferencias no son nuestras: son diferencis en la gestión de Joan Laporta con su propio programa electoral.
Se nos ha catalogado de Junta mediática. No teníamos que serlo. Este tipo de protagonismos corresponde a los jugadores que son los que defienden la camiseta con su esfuerzo. Un directivo del Barça tiene que tener solvencia, criterio personal y estima y fidelidad al Club. Y, naturalmente, ser olidario con las actuaciones de la Junta, siempre que éstas sean democrácticas. Tiene que trabajar con discreción, honestidad, eficacia, humildad y transparencia. Con la mano en el corazón, puedo decir que yo he intentado hacerlo así, pero las circunstancias nos ha arrastrado a indiscreciones que no han tardado en airearse.
En la presente despedida quiero agradecer el efuerzo anónimo y generoso de muchos amigos que me han ayudado desde la campaña electoral hasta ahora. Quiero reconocer la confianza de los jugadores que me han llegado a emocionar con su actitud, y naturalmente, la estrecha colaboración de los directivos que he tenido más a mi lado. También quiero decir que la divergencia que mantengo con el Presidente no se ha de aprovechar como argumento para criticar a nuestra generación. Nuestra fuerza aplicada a la idea de 'Primer, el Barça' nos hizo ganadores. Si hoy todavía se mantuviese aquel espíritu yo no dimitiría.
Termino. Sé que soy el perdedor, pero si me voy, el presidente se sentirá más relajado. Y tampoco quiero ni perjudicarlo, ni forzarlo a destituirme. Sé como es y sé que marchándome lo ayudo. Pero yo no pierdo frente a él. Pierdo frente a mí mismo, por haberme equivocado al invertir horas, contactos y sacrificio en un proyecto que él ha desvirtuado. Pero, igual que digo esto, también quiero decir que no me importa porque quien ha salido beneficiado de mi esfuerzo no es el Presidente, ni el entrenador ni yo mismo, es el Club. Y esto me compensa de todo, incluso de todo aquello que se pueda decir a partir de ahora porque yo soy culé desde que nací. En casa, el abuelo, los padres, los hermanos, los hijos y nietos, todos somos socios.
Por todo esto, quiero que quede claro que me voy sin ningún rencor por nada ni por nadie. Y respeto a todos, a pesar de los desacuerdos. Me permito acabar con un mensaje y un deseo. El mensaje es para el Presidente: "Jan, no te olvides más de los socios: ellos son los amos del Club, ellos te eligieron y a ellos has de rendir cuentas El Barça ha de ser siempre un club democrático". El deseo es que la Liga de este año sea el primero de una serie de éxitos. Para conseguirlos, tenemos una buena base de jugadores que hemos confeccionado durante estos dos años. Espero que los que se queden como responsables no estropeen este patrimonio.
Me despido con el grito que nos une a todos los barcelonistas. Visca el Barça!
Barcelona, 2 de junio de 2005.