Viernes, 11 de Marzo de 2005 a las 10:55
• El organismo europeo abrirá una investigación sobre lo sucedido en el túnel de vestuarios con los jugadores del Barça La UEFA analizará la pelea de Chelsea
EP
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La eliminatoria entre el Chelsea y el Barça ha acabado en el terreno de juego, pero no en los despachos. La UEFA anunció ayer que abrirá una investigación sobre los incidentes que se produjeron el pasado martes en el túnel de vestuarios, cuando los jugadores del Barça se retiraban del césped al final del encuentro.
La UEFA quiere esclarecer lo sucedido tras recibir informe del delegado oficial, el austriaco Gerhard Kapl, y después de que los medios de comunicación denunciaran que se produjo un tumulto en el que se vieron involucrados los futbolistas azulgranas, Frank Rijkaard, árbitros y algunos empleados del dispositivo de seguridad del Chelsea.
SEGUNDA INVESTIGACIÓN
Todo comenzó en el momento en que Ronaldinho se marchaba lentamente del césped. El brasileño, sin embargo, no llegó a entrar en el túnel del vestuarios. A partir de entonces se sucedieron los empujones y los agarrones, entre los azulgranas y algunos miembros de seguridad que pretendían desalojarlos del campo. Algunos diarios revelaron que André Villas, un técnico del Chelsea, fue el provocador del tumulto.
Samuel Etoo denunció al final del encuentro que un empleado le llamó "mono". El Chelsea se apresuró a negar esa acusación tras una presunta entrevista con el guardia en cuestión, de la que únicamente informó la web oficial. Es la segunda investigación que inicia la UEFA de esta polémica eliminatoria, después de abrir la primera hace dos semanas, tras el partido de ida.
Aunque José Mourinho denunció un incidente durante del descanso del partido en el Camp Nou, la UEFA exige una explicación sobre la ausencia del técnico y de los jugadores en la rueda de prensa posterior al encuentro y el retraso del equipo en comparecer en el campo para iniciar la segunda mitad. El comité de Control y Disciplina emitirá un dictamen el próximo día 24.
MULTA A MOURINHO
El técnico portugués, que acusó al árbitro Anders Frisk de haber ayudado al Barça con la expulsión de Drogba en el Camp Nou, disculpó a Collina, que fue aún más decisivo al conceder el gol de Terry (el 4-2) pese a que Carvalho sujetó a Valdés. "Cualquier persona se puede equivocar", dijo Mourinho.
El entrenador, por otra parte, fue sancionado ayer con su primera multa (7.500 euros) por acusar al entrenador rival de presionar al árbitro. Antes de hacerlo con Rijkaard y Frisk, lo hizo en Inglaterra con Alex Ferguson, el entrenador del Manchester United, y Neale Barry. La federación inglesa castigó a Mourinho por "conducta inapropiada" porque manifestó: "En la segunda mitad no hubo más que silbato tras silbato, falta tras falta y engaño tras engaño". La federación multó también al Chelsea con 22.500 euros por un altercado de sus jugadores ante el Blackburn.