Jueves, 3 de Marzo de 2005 a las 22:55
• Los azulgranas arrollaron a los blancos en un último cuarto pletórico El Barça recupera el orgullo para tumbar al Madrid (84-71)
JOSÉ CARLOS SORRIBES
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Casta, orgullo, ganas de vencer. Lo que demasiadas veces ha echado de menos este año le sirvió al Barça para rearmarse ante el Madrid en en la Euroliga. Fue una victoria celebrada por todo lo alto, por lo que significó, 13 puntos de diferencia ante los blancos (84-71) que pueden tener un gran valor para deshacer desempates, y porque también sirvió para mitigar el incendio que vive el Palau, y del que buena cuenta tuvo el presidente Joan Laporta cuando apareció por el palco.
El partido demostró algunas cosas sobradamente conocidas. La primera fue que el Barça perderá pocas veces si sus estrellas anotan 51 puntos: 20 de Navarro, 16 de Bodiroga y 15 de Fucka. Ayer, todos rayaron a gran altura y contaron con excelentes escuderos como el capitán De la Fuente y un decidido Ilievski. Y la segunda cuestión consistió en que si el Palau bulle como lo hizo anoche pocos rivales, y pocos árbitros también, no se verán influenciados por una caldera infernal como es la vetusta cancha azulgrana cuando se ponen a gritar 8.000 aficionados.
DIFERENTE CRITERIO
El triunfo no fue fácil hasta los últimos minutos, en los que el Barça pasó por encima de un rival que había claudicado por su propia incapacidad y por un arbitraje que fue todo lo casero que no lo había sido la semana anterior ante el CSKA. Algunas cifras no llaman a engaño: el Barça hizo 18 faltas y su rival, 31. Los azulgranas lanzaron, por lo tanto, 40 tiros libres y los blancos, 13. De esos tiros libres del Barça, destacaron el 14 de 14 de Navarro y el 7 de 7 de Ilievski.
Los azulgranas salieron a jugar como motos, pero esa efervescencia inicial no tuvo continuidad en el segundo cuarto cuando el Madrid se puso por delante después de un parcial de 1-11. El Barça malvivió en una de sus pájaras habituales durante cinco minutos con un tiro libre de Espuña como único bagaje ofensivo.
Ayer, sin embargo, tuvo la virtud de sobreponerse siempre a los malos momentos. Y así respondió con un 11-2 cuando Manolo Flores tiró del librillo de otros tiempos y puso a su equipo en una zona 2-3, de las de toda la vida y que el Palau nunca vio con Aíto y menos con Pesic en el banquillo. Pero los azulgranas quisieron darle vidilla al partido con una increíble sucesión de errores que llevaron a Bennett a anotar cinco puntos en los últimos 3.8 segundos antes del descanso (37-37).
BENNETT, ACERTADO
El base del Madrid se convirtió, precisamente, en el único argumento que tuvo el equipo de Maljkovic para atacar la defensa zonal de su rival en el tercer cuarto, cuando anotó 13 puntos en ese periodo, 11 de ellos consecutivos. Llegó a desesperar a sus rivales con un par de triples desde siete metros, pero no a Flores que porfió en esa defensa, que no servía para controlar el rebote, pero sí para crear confusión en los madridistas, principalmente de un Bullock que llegó como la gran amenaza blanca y se marchó eliminado por faltas, igual que Bennett. Cuando lo hicieron el Palau ya festejaba de pie un éxito que mantiene al equipo con todas sus opciones en Europa.
84 - Barcelona (22+15+22+25): Ilievski (14), De la Fuente (12), Bodiroga (16), Fucka (15), Davis (6) -equipo inicial-, Espuña (1), Navarro (20), Grimau (-) y Sada (-).
71 - Real Madrid (16+21+21+13): Bennet (25), Bullock (13), Gelebale (10), Reyes (5), Fotsis (2) -equipo inicial-, Stojic (3), Burke (4), Sonko (3), Hervelle (6) y Herreros (-).
Árbitros: Pitsilkas (GRE), Brazauskas (LIT) y Pilipauskas (LIT). Eliminados por cinco faltas Bullock (m.39), Bennett (m.39) y Hervelle (m.40).
Incidencias: Segunda jornada de la segunda fase de la Euroliga, disputado en el Palau Blaugrana ante 8.000 aficionados.