Miercoles, 2 de Marzo de 2005 a las 0:34
Faltó el primer tiempo
Daniel Campos
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El Barça empató a cero goles con el Espanyol, en el partido disputado en la noche de este martes correspondiente al campeonato liguero. El Barça hizo un segundo tiempo muy bueno, en el que pudo golear al equipo de Lotina, pero la mala suerte y las buenas paradas de Kameni lo impidieron.
El Barcelona cedió el primer tiempo de forma gratuita, ya que jugó sin la banda derecha, al quedarse en el banquillo Belletti, en el sitio del brasileño jugó Oleguer, que aunque cumplió bien en el lateral derecho se vio que no es el sitio donde mejor rinde el central barcelonista, sin banda derecha el Barça fue lento, y veíamos a Etoo y a Maxi más en el centro del campo defendiendo que haciendo jugadas de ataque.
Al jugar sin banda derecha, todo el ataque barcelonista se realizaba por la banda izquierda o por el centro de la defensa espanyolista, donde le facilitábamos mucho el trabajo a los defensores del equipo de Lotina. Esperemos que haya aprendido bien la lección Rijkaard, porque para nada en el primer tiempo el juego del Barça tuvo velocidad ni de sus jugadores ni tampoco del balón.
Al comienzo del segundo tiempo la alineación barcelonista fue totalmente racional, y con la entrada de Belletti y de Iniesta, el panorama cambió muchísimo, haciendo un muy buen fútbol y creando continuas ocasiones de gol, que unas veces por la falta de acierto, otras por la mala suerte y otras por el buen trabajo de Kameni que hizo dos paradas excepcionales; el partido acabó con empate a cero.
El arbitraje de Pérez Lasa fue malísimo, la expulsión de Jarque fue correcta, pero el trencilla de turno, no pitó igual las faltas de uno y de otro equipo, favoreció más al que destruía el juego que a quien lo creaba, y sobre todo permitió la pérdida de tiempo indisimulada de los jugadores espanyolistas.
Empatamos en casa, pero no pasa nada, en el caso de que ganase el Real Madrid al Betis, aún estaríamos seis puntos por encima de los merengues, ventaja suficiente como para estar tranquilos. Rijkaard experimentó en el primer tiempo del partido de la noche de este martes, y por primera vez no le salió bien, pero tampoco pasa nada, porque somos humanos y todo el mundo se puede equivocar. Este Barça necesita el juego por las bandas como agua de mayo, y si Belletti estaba tocado, se podía poner a Damiá de titular, con Maxi o Iniesta en la banda derecha. La aportación de los laterales en el juego del Barça es fundamental, y en el segundo tiempo se comprobó que el juego de Gio, de Belletti y de Iniesta le dieron muchísima profundidad a nuestro fútbol.
Ahora se dirá que perdimos cuatro puntos en dos partidos y que tenemos en peligro el campeonato liguero, cuando minutos antes del partido se decía que el Barça ya ganaba la liga esta semana. Ambas afirmaciones son unas imbecilidades muy grandes, porque quedan doce partidos por disputarse y aún quedan muchos minutos en juego, como para decir que tenemos la Liga perdida o ganada, hay que ir partido a partido y paso a paso. Si en el mes de agosto, nos llegan a decir que tenemos como mínimo seis (que pueden ser ocho o nueve puntos de ventaja) puntos de ventaja, sobre el inmediato perseguidor a estas alturas de temporada, tirábamos cohetes.
Así que hay que olvidarse de este partido contra el Espanyol y centrarnos primero en el Osasuna y después en el Chelsea, apoyar a nuestro equipo a tope y ser felices, porque el Barcelona hizo un gran fútbol en el segundo tiempo y creó muchas ocasiones de gol, que no se pudieron materializar, pero seguro que en los próximos partidos pasará todo lo contrario y podremos celebrar los goles de nuestro equipo, hay que estar a las duras y a las maduras, y ojalá que las duras que vivamos en esta temporada sean como las de hasta ahora, porque entonces podremos estar tremendamente contentos.