Lunes, 28 de Febrero de 2005 a las 10:14
BALONCESTO Flores, un servicial hombre de la casa
JOSÉ CARLOS SORRIBES
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| Foto: Jordi Cotrina
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Hace 20 años, a Manolo Flores Sánchez (Mérida, 1951) le llamaron el directivo Josep Maria Miralles y el presidente Josep Lluís Núñez para que cogiera el equipo de básquet para relevar al jefe, Antoni Serra. El Barça había perdido por 111-75 en la pista del Cotonificio. Con eso estaba dicho todo. Hace 14 años, también era entrenador ayudante de Bozidar Maljkovic, y la pelea del técnico con Aíto García Reneses, mánager de la sección, le llevó al primer sitio del banquillo por el despido fulminante del serbio.
Dice el tópico que no hay dos sin tres. Y Manolo Flores vuelve a prestar otro servicio al Barça. La dimisión de Joan Montes le catapulta al puesto de entrenador, en el que debutará el jueves, precisamente ante el Madrid de Maljkovic en la Euroliga. Porque este emigrante extremeño, amigo de juventud del periodista Manuel Campo Vidal en Cornellà, es un hombre de la casa, casi uno de los pilares del vetusto Palau, donde ha pasado buena parte de sus 54 años, como jugador y técnico. También entrenó en la ACB a un equipo de su tierra, el Cáceres, entre 1993 y 1998 (con una final de Copa perdida ante la Penya) y luego en otra etapa mucho más breve, nueve partidos, en el 2000.
Esta temporada, incluso, subió a los despachos como director del básquet, por decisión de Valero Rivera, cuando el entonces responsable de secciones se deshizo de Svetislav Pesic y de Antonio Maceiras. Ahora, Flores vuelve a ponerse el chándal, aunque seguro que le apetece muy poco este nuevo servicio al club.