ENTREVISTA >> DEMETRIO ALBERTINI, JUGADOR DEL BARÇA Albertini: "Si no encajamos un gol ante el Chelsea será perfecto"
MARCOS LÓPEZ
Foto: Jordi Cotrina
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Hace un par de meses Demetrio Albertini (33 años) jugaba en el Atalanta, el colista de la Serie A italiana, agotando discretamente, y en silencio, los últimos días de su exitosa carrera. Pero entonces le llamó Frank Rijkaard, el amigo con quien compartió vestuario en el Milan, y le propuso compartir un sueño. El sábado jugó de titular ante el Mallorca y, si no se recupera a tiempo Oleguer, algo muy complicado, estará el miércoles al frente del Barça en la Liga de Campeones.
--Menudo cambio, ¿verdad? --Sí, aunque durante toda la vida he jugado en un club grande. ¿El Barça? Es lo que imaginaba, es algo grandioso. Tiene una organización muy similar a la del Milan.
--Pero ha vivido situaciones muy especiales. Peleaba por el descenso y esta semana oirá la música de la Champions. --No ha sido difícil para mí cambiar de registro. Insisto en que durante toda la vida, yo he jugado a este nivel. Siempre he dicho que lo diferente de mi carrera ha sido jugar en el Atalanta. Pero elegí ese club por un tema familiar, por estar en mi casa de Milán, cerca de los míos. Con 33 años nadie puede esperar estar en un club tan grande como el Barça. Cuando te llama, no te lo piensas ni un segundo. En el Atalanta hacía lo mismo que aquí: disfrutar del fútbol. Ahora no pienso si es sólo para cinco meses. Me da igual. No tengo ningún compromiso para seguir después. Si te llama el Barça, tienes que venir.
--¿Que pensó cuándo escuchó la voz de Rijkaard? --Al principio, me pareció una broma. Me dijo: "¿Qué haces en el Atalanta?" Yo le comenté que estaba allí por un tema familiar porque, como he dicho antes, quería estar con los míos. Luego, Frank me preguntó: "¿Te vendrías al Barça? ¿Te vendrías con nosotros". Entonces, yo le respondí: "Para, para Frank. Por favor, para un momento. Si me quieres porque soy amigo tuyo, es un tema. Si me quieres porque crees que puedo aportar algo a la plantilla y me necesitas como jugador, entonces sí. Estoy feliz de que hayas llamado, pero no quiero que nuestra amistad se pueda romper por algo así". Después, no volví a hablar más con él. Todo lo llevó mi agente y Txiki Begiristain.
--Y aquí está, en el Camp Nou, con Frank de entrenador y usted de jugador. ¿Cómo es su relación? --La verdad es que se me hace raro. Ahora que le veo hablar mucho, me extraña. Frank no era de los que hablaba demasiado. Tiene mucho equilibrio. Y eso se nota en el equipo. No es alguien que pase de estar muy eufórico a la depresión. Frankie no es un tipo que haga estas cosas, siempre está en un término medio. Es normal, por tanto, que el Barça tenga una mezcla de holandés e italiano. Frank prepara muy bien los partidos. Una de las cosas que me ha sorprendido es que, a veces, sin hacer mucho ruido, te alerta sobre los rivales. Dice las cosas como si no les diera importancia. Pero te está avisando. En la semana previa al Zaragoza, por ejemplo, nos recordó algo: "Hace cinco años que no se gana allí, eh". Te lo dice en el campo y luego en el vestuario hace bromas. Con diversión, pero, al mismo tiempo, con profesionalidad y seriedad.
--¿Eso se nota en el equipo? --Es cierto. Nada más llegar, he visto que se trata de un equipo con mucha personalidad. En ese sentido, el Barça se parece a Frank. Tiene mucho equilibrio. Es un equipo que está pendiente de las estrellas, como es normal, pero además tiene mucha fuerza mental. Eso me encanta.
--Con siete puntos de ventaja sobre el Madrid, tras este fin de semana, la Liga pinta todavía mejor. --Lo más importante es que tenemos toda la calidad y la confianza para ganarla. Aunque para lograrla también necesitas suerte. El Barça no debe mirar al Madrid.
--Todo queda sepultado esta semana por el espectacular regreso a la Champions frente al Chelsea. --El Barça-Chelsea es el gran partido de Europa. Es el más importante que se puede celebrar ahora porque juega el líder de la Liga española y el líder de la Liga inglesa.
--¿Y cómo lo ve? --En este momento, el Chelsea es un equipo muy grande. Tiene también mucha calidad, aunque tal vez le falte un poquito de experiencia ganadora. No tiene aún esa mentalidad. Aunque jugar contra ellos será muy complicado. No creo que sea un problema disputar fuera la vuelta. Un equipo como el Barça, con tanta calidad, no se debe dejar influir por ese detalle. ¿El miércoles? Si no encajamos un gol, será perfecto. Yo diría que hasta un 0-0 no es un mal resultado.