Domingo, 6 de Febrero de 2005 a las 14:21
BALONCESTO • Los malagueños superaron en todo a un equipo con aire deprimido El Barça sufre una derrota humillante ante el Unicaja (93-65)
JOSÉ CARLOS SORRIBES
PUBLICIDAD
Con la cara marcada por la humillación después de de haber recibido un meneo de consideración. Así se marchó ayer el Barça de Málaga, donde fue vapuleado por el Unicaja (93-65). El equipo de Joan Montes sufrió la peor derrota de la temporada a 10 días de la fase final de la Copa del Rey y a cuatro de la visita del Maccabi, que cerrará la primera fase de la Euroliga. El Barça está, en consecuencia, muy lejos del nivel exigible ante los grandes retos del año.
El Barça no tira. Mejor dicho, va para atrás. Ha hecho los reajustes en la plantilla, con los fichajes de Davis y Zizic y la cesión de Trias, y el equipo continúa bajo mínimos. Ayer, fue un juguete en manos del Unicaja, que le superó en todo: ataque, defensa, rebote y, sobre todo, en actitud. Los azulgranas salieron a jugar como si estuvieran en un bolo de pretemporada ante un rival que en nada se parece al que empezó el curso de forma titubeante.
GARBAJOSA, BRILLANTE
Todos los rebotes, todos los balones divididos, todas las acciones que exigían concentración y carácter iban a parar a manos de los malagueños. Jorge Garbajosa estuvo al mando de la ofensiva verde con una actuación sobresaliente. Ante el equipo que le quiso fichar, sin éxito, el pasado verano, el ala-pívot internacional demostró sobradamente los motivos de ese interés del Barça. A su lado, un joven (Fran Vázquez) y un veterano (Zan Tabak) consolidaron el dominio del Unicaja bajo los aros. Si Garbajosa fue el líder del Unicaja, nadie en el Barça ejerció ayer ese papel. Ni Bodiroga, ni Navarro, ni Fucka. Nadie.
Cierto es que Roberto Dueñas se quedó en Barcelona por problemas en la espalda, pero Zizic, Davis y Fucka parecieron ayer unos enanitos al lado de los codiciosos pívots rivales. De inmediato se pudo comprobar que el partido iba a ser un paseo para los andaluces. Antes del descanso, el Unicaja ya había llegado a los 20 puntos de ventaja (41-21, m. 18). Montes iba cambiando jugadores, pero ni por asomo se dejaba entrever una reacción en un equipo que defendía con la mirada.
PARCIAL DE 16-3 FINAL
Sólo puso algo de empeño en frenar a los rivales al final del tercer cuarto cuando redujo su desventaja hasta unos 14 puntos que parecían generosos (64-50). Pero el Unicaja reaccionó pronto y no llegó ni a preocuparse.
Una pésima actitud defensiva volvió a ser uno de los lastres de los azulgranas, que no cambió ni cuando Montes dispuso una zona. En ataque se repitió de nuevo la sensación de que no hay un plan colectivo de juego, sino un equipo que actúa sin orden y a impulsos individuales. Ilievski estuvo ayer especialmente espeso en la dirección del equipo y negado en el lanzamiento exterior (0 de 9 en tiros de campo).
Montes llegó a situar a Navarro de base, pero el recurso tampoco le dio resultado. El final del partido resultó lastimoso. En los últimos tres minutos, el Barça encajó un parcial de 16-3 entre el jolgorio del público malagueño. Si poco había luchado hasta entonces, menos lo hizo en ese epílogo de un partido que merece una seria reflexión por parte de todos: técnicos y jugadores. El de ayer no es, precisamente, el camino para pensar en ganar algún título, sino el de una debacle inexcusable.
93 - Unicaja (24+25+17+27): Cabezas (8), Bremer (5), Risacher (7), Garbajosa (22), Fran Vázquez (10) -cinco inicial-, Berni Rodríguez (8), Tabak (12), Prietus (5), Herrmann (12), Jesús Lázaro (2) y Pepe Sánchez (2).
65 - Barcelona (12+21+17+15): Ilievski (4), Bodiroga (10), De la Fuente (13), Zizic (8), Fucka (5) -cinco inicial-, Drejer (5), Navarro (11), Víctor Sada (3) y Devin Davis (6).
Árbitros: Ramos, Pérez Pizarro y Rosado. Sin eliminados.
Incidencias: Partido disputado en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena. Once mil espectadores.