Domingo, 12 de Diciembre de 2004 a las 19:58
Baloncesto • El Madrid ganó en el último segundo a un rival que anotó 7 puntos en el cuarto final El Madrid vence al Barça en el último suspiro (64-66)
JOSÉ CARLOS SORRIBES
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| Foto: Jordi Cotrina
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Resultó un jarro de agua helada para la gent blaugrana en un Palau que ansiaba un triunfo más ante el gran rival. Una canasta en el último segundo de Pat Burke permitió al Madrid (64-66) acabar con el maleficio que le perseguía frente al Barça. Lo hizo como le gusta a su entrenador, Bozidar Maljkovic, pero no de una manera que le permitiera sacar pecho. El Madrid se agarró a una buena defensa, al acierto de su estrella, Louis Bullock (24 puntos), a la sangre fría de Burke y a su mayor número de efectivos para llevarse un derbi de alto voltaje, interesante, pero de esporádica brillantez.
Quedó ayer la sensación de que más que ganar el Madrid, perdió el Barça, sin que esta apreciación reste méritos al conjunto blanco, un equipo que vive un año de exitosa reconstrucción. Y cayó el Barcelona porque no supo, esta vez, manejar un final ajustado en un último cuarto nefasto (7 puntos anotados). Porque Navarro se fue del partido con dos rápidas faltas y porque Bodiroga pareció jugar con lastre en sus piernas. Porque el Barça se empeñó en fallar tiros libres de forma desesperante (15 de 27) y hubo que esperar hasta el minuto 27 para que alguien (Trias) fuera a la línea de personal y anotara los dos. Y porque el Barça añoró como nunca al lesionado Dueñas al coger 10 rebotes menos. De los 41 del Madrid, 18 fueron en ataque. Una cifra excesiva. Sin su pivot, el Barça no amenazó cerca del aro y malvivió de sus siete triples.
BURKE, SOBRE LA BOCINA
Aun así, tuvo el triunfo en su mano cuando Ilievski, uno de los pocos destacados, pudo poner por delante al Barça con 4.8 segundos por jugar tras una más que discutible falta de Sonko. Pero, cómo no, falló el primero de sus dos tiros libres, lo que permitió al Madrid sacar de fondo. El propio Sonko emprendió una veloz galopada para poner el balón en las manos del zurdo Burke, que ejerció de puntillero con un tiro corto que besó la red coincidiendo con el bocinazo. Los jugadores de Montes fueron simple espectadores del desenlace.
El Barça fue víctima ayer de sus propias limitaciones ante un rival que pronto dejó ver por dónde quería que transcurriera el partido. En sus tres primeros ataques, el equipo blanco apuró los 24 segundos de posesión. Para nada quería Maljkovic un duelo abierto, pese a que disponía de un banquillo bastante más nutrido que el de Montes. El Barça sí quería correr, pero era imposible hacerlo si no controlaba su tablero con autoridad. La afición se desesperaba al ver cómo se escapaban los balones e iban a parar casi siempre a manos madridistas.
PARCIAL DE 0-11
Entre Ilievski y De la Fuente desatascaron el partido en el primer cuarto y lograron paliar los efectos de las dos faltas de Navarro, que no salió bien parado de su doble misión: atacar y marcar al escurridizo y certero Bullock. El estadounidense no anotó hasta el minuto 9, pero a partir de ese momento resurgió a lo grande. El Madrid se recuperó con un parcial de 0-11 en el segundo cuarto, inmediato a un 26-16 de los azulgranas, que fue su máxima ventaja.
Volvió a la carga el Barça en el tercer cuarto, pero lo hacía con corazón más que con sólidos argumentos. Eran minutos en los que los árbitros no dejaban pasar ni una a la defensa blanca. El equipo de Montes, sin embargo, ya no volvió a tener una renta tranquilizadora para encarar el último cuarto.
En esos 10 minutos finales, el Madrid se sintió más fuerte ante un rival que titubeó como no lo había hecho esta temporada. El Barça jugó peor cuando utilizó la estrategia que tanto rédito le ha dado, con Bodiroga de base y teniendo mucho tiempo el balón. No era el día de la estrella serbia y nadie cargó con la responsabilidad en sus espaldas. El equipo de Montes se deshinchó por completo y el Madrid salió engrandecido de una pista donde tan mal lo había pasado en los últimos años. Y además con una canasta en el último segundo, como mejor saben las victorias en territorio enemigo.
WINTERTHUR-FC BARCELONA: Ilievsky (17), Navarro (6), Bodiroga (7), De la Fuente (6) y Fucka (12) --cinco inicial-- Trías (7), Drejer (1), Gasol (5) y Grimau (3).
REAL MADRID: Sonko (4), Bullock (24), Gelabale (3), Fotsis (9) y Felipe Reyes (4) --cinco inicial-- Herreros (2), Hervelle (2), Burke (14) y Bell (4).
PARCIALES: 22-13, 14-25, 21-13 y 7-15.
ÁRBITROS: De la Maza, Pérez Pizarro y Conde. Sin eliminados.
PABELLÓN: Palau Blaugrana. 8.000 espectadores.