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Fútbol

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Lunes, 20 de Octubre de 2003 a las 10:16
• El Barça no ha podido encontrar un goleador que siga la huella que dejaron Romário y Ronaldo
Cinco años sin un 'nueve'


MARCOS LÓPEZ
 Patrick Kluivert, el ultimo
 Foto: Jordi Cotrina

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Por encima de cualquier nombre, el Barça tiene un grave problema con el gol. No chuta. No marca. Por encima de Kluivert, Saviola o Sergio García, el recambio del Miniestadi que no juega, el equipo no ha hallado en los cinco últimos años el goleador que en una jugada sepulte todos sus defectos. No está ni tampoco lo encuentra fuera. El recuerdo de dos brasileños infalibles Hace una década el Barça disfrutaba del mejor Romário nunca visto, un tipo con palabra. Prometió 30 goles y marcó 30. Ni uno más, ni uno menos. Luego apareció el Ronaldo que ni siquiera se ha visto todavía en el Bernabéu. Un extraterrestre. Dos nueves incontestables, de dimensión planetaria por sus goles y su magia. Pero en el último lustro, el Barça no ha fichado otro delantero centro. Dani es el último de la lista junto a Kluivert, un nueve que no lo es, según ha confesado él mismo. Y el problema, que parecía ser meramente coyuntural, ha acabado por convertirse en terminal para el equipo azulgrana, una vez desaparecido Rivaldo, la última columna que le quedaba. Sea quien sea el técnico, se acaba quejando de lo mismo: le falta un goleador. Pasan los años, el club se gasta fortunas en contratar media puntas (Rivaldo, Riquelme, Ronaldinho) y el Barça sigue sin un nueve. Kluivert o la historia de un caso inacabable Patrick Kluivert pudo irse en verano, pero no hubo club alguno que pagara su salario. Y se quedó, prologando así una nuevo capítulo de su historia inacabable. Una relación de amor y odio con el Camp Nou, que nunca se ha entregado incondicionalmente al holandés. Sus números en las cinco últimas temporadas no son malos --lleva 82 goles en 165 partidos de Liga--, aunque nunca ha tenido competencia. Coincidió sólo un año con el brasileño Sonny Anderson, y Dani, cuya presencia ha sido testimonial, ni le ha inquietado. Kluivert, el máximo goleador en la historia de la selección holandesa, está en el Barça a pesar de que siempre ha dicho que desea jugar algún día en Inglaterra. Y mientras tanto, la afición no se conforma con su juego elegante y generoso porque sólo tiene ojos para su falta de puntería. De tanto verlo, el público ya sólo se fija en sus defectos. Kluivert, que no jugó el sábado por lesión, no ha marcado aún en la Liga. Saviola, otro que también se queda en blanco Curioso camino el que ha recorrido Javier Saviola esta temporada. Empezó siendo el pichichi en la pretemporada, en la que logró siete tantos, incluyendo los dos que marcó en la Copa Catalunya. Tuvo su oportunidad en los dos primeros partidos por la sanción de Kluivert, compartió luego el tridente con Ronaldinho desplazado a la banda derecha y desapareció de la alineación cuando el técnico Frank Rijkaard quiso apostar por un Barça más físico. Y ahora que ha vuelto a ser titular, el argentino no tiene el punto de mira ajustado. A pesar de los dos goles que marcó al Puchov, el Pibito no está fino. Ni siquiera ha conseguido festejar un gol en la Liga, contagiado de la desgracia que persigue a los delanteros del Barça. El sábado, emparedado entre dos inmensos centrales como Naybet y Andrade, sólo dispuso de una oportunidad, pero Molina evitó el gol. Saviola, por quien el Barça pagó hace dos años 30 millones de euros al River Plate de Argentina (5.000 millones de pesetas), sólo ha disparado en seis ocasiones a la portería contraria en 308 minutos de juego. Y cuando juega de nueve (Gramenet y Deportivo), la diminuta figura de Saviola aún se encoge más. Ronaldo lleva más goles que el equipo azulgrana Ronaldo, él solo, ha marcado más goles que el Barça en este inicio de Liga. El jugador brasileño, que fue descartado por Van Gaal hace ahora un año, suma ya seis tantos en las siete próximas jornadas de Liga. El equipo de Rijkaard, en cambio, suma la pobre cifra de cinco goles, y dos fueron de rebote (el de Luis Enrique al Albacete y el de Ronaldinho a Osasuna). Todo gran equipo, sea español o europeo, excepto, tal vez, el Valencia, suele presumir de su goleador. Si el Madrid tiene la garantía de Ronaldo, el Deportivo posee la contundencia de Pandiani o Luque, dejando a Tristán, el pichichi de la Liga 2001-02 con 21 goles, en el banquillo. El Bayern de Múnich goza de la eficacia del exdeportivista Makaay; el Milan, de Inzaghi; el Manchester, del holandés Van Nistelrooy; y el Arsenal, del francés Henry. Así anda el Barcelona, lamentando desde hace más de seis años la ausencia de un especialista del área, a pesar de que, sobre todo en la primera época de Van Gaal, el acierto de Rivaldo (un jugador que, sin ser un delantero centro, marcó más que nadie) permitió disimular las carencias. Ahora, con Kluivert cuestionado como nunca, el equipo de Rijkaard transita por el sótano de la Liga purgando su ineficacia. Encadena ya el Barça 270 minutos consecutivos sin marcar en la Liga, frente al Atlético, Valencia y Deportivo. Sergio García, el ariete aparcado en el Mini Del banquillo del Camp Nou al césped artificial del campo del Mataró, así se resume el fin de semana de Sergio García. Y, como acostumbra, el delantero, de 20 años, cumplió con su trabajo. La esperanza goleadora de la cantera azulgrana no baja los brazos. El sábado estuvo en el Camp Nou, pero no jugó ni un minuto porque Rijkaard prefirió no agotar los dos cambios que aún le quedaban para dar la vuelta al duelo con el Deportivo. Correteó Sergio García por la banda junto a Iniesta, pero luego ambos regresaron al banquillo, ya que el técnico holandés sólo hizo uso de una sustitución: Sergio Santamaría por Luis Enrique. Ayer, el otro Sergio, el goleador, se enfrentó al Mataró y firmó el segundo tanto del filial azulgrana, engordando su cuenta en la Segunda B. Sergio García ha logrado cuatro goles en cinco partidos (dos al Figueres, uno al Espanyol B, con Rijkaard mirándole desde el palco, y ayer al Mataró). Y se ha perdido dos partidos con el equipo de Pere Gratacòs debido a una lesión muscular. La ausencia del goleador coincidió, precisamente, con las dos únicas derrotas del filial barcelonista, frente al Cartagena y el Valencia B. Sergio García se asoma con frecuencia al Camp Nou (Van Gaal lo hizo debutar la pasada temporada en el campo del Brujas y Antic lo convocaba con asiduidad), pero sólo lo ha pisado una vez. Se estrenó en la Liga en la madrugada festiva frente al Sevilla porque Kluivert estaba sancionado y Saviola, en Argentina con su selección. Dejó el delantero varios detalles para el recuerdo, que provocaron la ilusión del público, pese a no marcar. Y después, ha tenido que volver al Mini porque Rijkaard no le abre la puerta de verdad.


 
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