Louis Van Gaal
"El Barça no arriesga conmigo, tiene un buen entrenador"
En
el amplio despacho que ocupa Louis van Gaal en el Camp Nou cuelgan fotografías
de su primera época en el Barça, recordando sus éxitos.
Imágenes y caricaturas rescatadas del trastero después de dos
años de olvido. En la mesa descansa la libreta que utilizó en
el Gamper y a la que Joan Gaspart se abraza como el último recurso para
volver a pisar la plaza de Sant Jaume. En su segunda casa, Van Gaal explicó
a EL PERIÓDICO sus sensaciones tras el regreso más inesperado.
--Su vuelta al Barça ha estado sujeta a muchos
condicionantes. Los dos últimos proyectos del club han sido un fracaso
y usted estaba libre tras su decepcionante experiencia con Holanda. ¿Quién
arriesga más con esta alianza?
--No creo que el Barça haya arriesgado porque tiene un buen entrenador.
Creo que yo he tomado mucho más riesgo. Bueno yo, y también Gaspart.
Apostó muy fuerte por mí y entonces el entorno no estaba muy convencido
de esta decisión. Ha sido muy valiente y estoy muy contento de que haya
tomado esta decisión. Pero el Barça debe estar muy contento conmigo.
--Vuelve a estar en su despacho. Con su inseparable libreta,
un objeto que a menudo da pie a comentarios negativos.
--La libreta nunca gana partidos; los partidos los ganan los jugadores.
La libreta es un medio para apoyar a los jugadores, nada más. Yo apunto
siempre los errores tanto generales como individuales porque la única
forma de aprender y mejorar es corregir lo que no funciona. No quiero olvidar
ningún error y por eso tomo notas.
--El gran debate en torno a su libreta ahora es el papel
que le adjudica a Riquelme.
--Desde que volví, una de las cosas que he pedido ha sido que
la prensa apoye al club. No a Van Gaal, sino al Barça, aunque es verdad
que ahora tengo mucho peso en este club. Y después del partido ante el
Legia ya he visto que la prensa tiene intereses distintos a los míos
o a los del club. Por ejemplo, se ha exagerado la importancia del gol de Riquelme,
es como si él hubiera decidido el partido y el resto nada, y así
la prensa está creando otra vez una estrella.
--Y
no le gusta.
--No. Riquelme es muy humilde, quiere aprender, trabajar duro, no está
acostumbrado a entrenar así, y quiere jugar, claro, y cuando yo leo algunos
artículos pienso: '¿cómo es posible que puedan decir esto?'.
Algunos están haciendo lo mismo que con Rivaldo. Cuando Rivaldo vino
al Barça era humilde, abierto, jugó de extremo sin problemas,
y gracias a eso fue máximo goleador y fue elegido mejor jugador del mundo.
Pero al subir a este nuevo podio no pudo manejar la situación y al final
su rendimiento bajó.
--¿Cree
que Riquelme se enfrenta a una situación similar?
--Sí, puede pasar lo mismo con él. Siempre depende de la personalidad
de un jugador, de cómo reaccione y de si es capaz de seguir por el mismo
camino. Pero es muy difícil mantener tu personalidad en este mundo del
fútbol. Para mí también lo es. Yo también tengo
muchos privilegios y muchas veces tengo que decir no a algo porque sé
que lo hacen porque soy Louis van Gaal.
--Es
decir, que antes de empezar, Riquelme se ha convertido ya en un motivo de preocupación.
No tanto por él como por lo que su figura genera en el famoso entorno.
--Es una situación difícil para él, para mí y, al
final, para el Barça. Lo importante es la institución y ese es
el mensaje que hay que vender. Cuando ves a 2.000 personas en el congreso de
peñas, eso es el Barça. Ésta es su cultura, es lo que le
hace ser más que un club, y no un jugador, y más cuando es extranjero.
--¿Es
consciente de que cada vez que deje a Riquelme en el banquillo será un
foco de polémica?
--Sé que será un problema. Y eso es malo para él, para
mí, para sus compañeros, para el club. Hay que apoyar la filosofía
del Barça. Riquelme es parte de esta filosofía y por esto lo fichamos,
pero es uno más.
--La
filosofía de otros grandes clubs como Manchester, Bayern y Madrid es
invertir en grandes estrellas: Ferdinand, Verón, Ballack, Zidane...
--Sí, es muy diferente a la del Barça.
--Entonces,
está decidido a apostar por la cantera.
--Sí, porque creo que esta filosofía nos va a dar más rendimiento.
Estos jóvenes se han educado con esta presión, que es más
grande que en otros equipos, y, por tanto, son los más adecuados para
jugar aquí porque los extranjeros necesitan adaptación. Por esto
he fichado a Mendieta. Es español, ha jugado en el Valencia y conoce
la Liga. Yo podía escoger primero a Schneider, me gusta mucho, pero es
alemán y necesitaría más tiempo.
--También
la filosofía futbolística es muy distinta, especialmente si mantiene
su sistema actual, con tres defensas. ¿Se puede jugar así en el
fútbol actual?
--Casi siempre he jugado así y hemos ganado mucho. En mi primer año
aquí probé con Celades de central y dos marcadores. Después
cambié durante la temporada. Sí, es posible. Depende de si los
jugadores quieren crear un equipo y trabajar para los otros. Es arriesgado porque
cuando alguien falla tienes un problema, pero es más atractivo y este
público exige mucho. Por eso me fichó Núñez y ahora
Gaspart.
--¿Tiene
la plantilla idónea para imponer sus ideas?
--Estoy contento. Podría mejorar en una posición, pero no es necesario.
Un jugador no marca la diferencia, el equipo marca la diferencia. Pero al final
siempre hay un jugador que marca un gol, y en España es lo que se destaca
porque hay la cultura de la estrellas. Tengo buenas sensaciones con esta plantilla.
Con el Legia enseñé mis cartas, y hay jugadores que estaban fuera
de la lista de 16 y otros fuera del once titular, y ahora de lo que se trata
es de mantener la motivación de todos, aunque es difí- cil. Creo
sólo en jugadores motivados, comprometidos con el equipo.
--¿Y
es optimista?
--Sí. Estamos en el buen camino
--Desde que ha regresado habrá escuchado muchas
veces que no parece el mismo Van Gaal. ¿Realmente ha cambiado?
--No, yo no he cambiado. Lo que ocurre es que quizá antes no me conocían
bien. Pero el entorno del club, los empleados, la gente que trabaja a mi lado
y que me conocen mejor saben que soy el mismo de siempre. El problema es que
en mi primera etapa recibí muchas críticas durante los tres años
y por eso reaccioné y mi relación con la prensa se deterioró.
Yo soy culpable de esa situación, pero también los medios de comunicación.
--Esa
relación ahora sí ha cambiado. Por lo menos, de momento.
--Sí, en ese sentido sí que es diferente. Intento comunicarme
mejor y con la idea de explicar, no de discutir o enfrentarme como ocurría
antes. Quiero continuar así pero todo dependerá de las circunstancias.
Sé que llegará un momento en que habrá críticas.
Y entonces habrá que ver qué tipos de críticas son y cómo
las encajo.
--En el Gamper ya comprobó la actitud de la gente.
El equipo fue silbado en el descanso y el público lo despidió
luego con la ola.
--No es muy difícil de entender porque en España la emoción
es un factor mucho más importante que en otros países. Es una
buena característica de este país. Me siento muy bien porque hemos
empezado bien, yo como persona en el entorno y los jugadores trabajando. Hemos
ganado al Legia, no hemos recibido muchos goles, hemos marcado y, además,
hemos ganado el Gamper con un equipo muy joven.
--Usted,
que es tan meticuloso y analista, ¿cómo maneja vivir en un entorno
así, tan imprevisible, que depende de muchos factores?
--Imprevisible menos para mí. Es mi profesión. Yo veo cosas que
otros no pueden ver, pero es verdad que normalmente no es previsible porque
dependes de algunos factores que no puedes controlar. Pero soy una persona que
tengo mucha emoción, algunas veces más de lo que la gente piensa.
Que sea profesional y frío no quiere decir que no tenga emoción.
--Ha
vuelto, sin embargo, a un club muy distinto, lejos de los lujos que tuvo en
su primera época. ¿Es consciente de la nueva situación?
--Sí, claro. Y no me asusta. En mi primer año con el Ajax, el
club tenía una gran deuda con Hacienda, no había dinero en la
caja y la junta directiva estaba en la cárcel. Fuerte, ¿no? Y
yo, a los 37 años, asumí el reto. Y no lo hice por dinero. Para
mí, lo más importante en el fútbol no es el dinero. Lo
importante es la filosofía, la estructura y que los jugadores estén
comprometidos con esa idea.
--¿Qué
opina de estos nombres propios? Para empezar, Gaspart.
--Trayéndome a mí ha tomado una decisión delicada.
--¿Núñez?
--Mi segundo padre.
--¿Koeman?
--Un amigo y un colega.
--¿Cruyff?
--El mejor jugador de Holanda en su época. Ahora, un gran embajador de
Holanda en el mundo.
--¿Rivaldo?
--Es una pena que no manejara bien el tema del estrellato. Era una buena persona,
abierto, honesto... Pero eso era antes.