Nadie
había reparado en ese portero alto y espigado que triunfaba en el Celta. Pero
un día se cruzó en su camino Louis van Gaal y se lo trajo para Barcelona,
pero al igual que pasó con Overmars, cuando aterrizó Richard Dutruel
al Camp Nou ya no estaba el entrenador holandés en el vestuario. Es Llorenç
Serra Ferrer su nuevo jefe.
Pregunta:
Respuesta:
-
¿Le asusta ser el portero del Barça?
R--No,
no me asusta esta presión. Sé que habrá días buenos y días malos, pero yo
trabajaré siempre al máximo para tener la conciencia tranquila.
-
Pero no es lo mismo ser el guardameta del Celta que el de un club sometido
a una tremenda presión.
R-
Es verdad. Cuando te pones esta camiseta sientes que tienes que cumplir
una misión. No puedes hacer ninguna tontería cuando eres el portero del
Barcelona. Siento esa sensación, pero eso te motiva mucho más en tu trabajo.
-
¿Se ve titular?
R.
-No, no me veo titular, tanto Arnau como yo disponemos de las mismas opciones.
Sé que es muy difícil jugar en un club tan grande como el Barcelona, pero
no sólo para el portero sino para el resto de los jugadores ya que los objetivos
que se fija el club son siempre muy altos. Por eso, se juega con mucha presión,
pero digo lo mismo de antes: no me asusta.
-
Pero usted viene de pasar una situación muy difícil porque estuvo seis meses
sin jugar en el Celta cuando se supo que ya estaba comprometido con el Barça.
R. -Todos saben lo que me ha pasado
en esta temporada, pero yo no quiero vivir pensando en lo que ocurrió. No
me gusta vivir con rencor, aunque es verdad que me hicieron mucho daño.
No sólo porque no jugara sino porque perdí la felicidad. Fue algo muy difícil
para mí, pero aprendí de ello y he salido más fuerte que antes. Esto ya
es pasado, ahora empiezo una nueva etapa.